• Así habló @cosechadel66

    Data:2010.08.31 | CategoríaNarrativa | Etiquetas:

    No puedes entender como son los ojos Platero (JR Jimenez) si no has tenido un animal. No puedes entender a Lorca si no has mirado unos muslos y te has puesto a llorar. No puedes entender al olmo seco retallando si no has perdido el amor por circunstancias ajenas a tu voluntad y control. No es cuestión de cultura, sensibilidad o intelecto, es que, sencillamente, no puedes.

    Y luego, robando ideas – ésta en concreto a mi queridísimo Adolfo @cosechadel66, cuyo blog deberíais visitar - no puedes tampoco leer el poemario de Tolkien porque ¡joder! tú has entendido a Lorca y a Machado y a  JR Jimenez. Lo del hidromiel y eso, lo tienes superado. Mucho.

    Y se me hizo la luz, cuando lo escuché.

    Porque vivimos en las palabras, para bien o para mal.

    Y la cantidad de palabras que podemos entender es medida de nuestra experiencia.

    Y yo tengo estas palabras, y las entiendo:


    El mar, el mar y tú, plural espejo,
    el mar de torso perezoso y lento
    nadando por el mar, del mar sediento:
    el mar que muere y nace en un reflejo.
    El mar y tú, su mar, el mar espejo:
    roca que escala el mar con paso lento,
    pilar de sal que abate el mar sediento,
    sed y vaivén y apenas un reflejo.
    De la suma de instantes en que creces,
    del círculo de imágenes del año,
    retengo un mes de espumas y de peces,
    y bajo cielos líquidos de estaño
    tu cuerpo que en la luz abre bahías
    al oscuro oleaje de los días.
    Octavio Paz