• Profesión – profesionalidad

    Data:2011.07.11 | CategoríaReflexiones | Etiquetas:

    “No sé restar … No sé restar / tu mitad a mi corazón”
    ________________________________________________________

    El trabajo es una parte de nuestra vida. Sin el desarrollo, sin la proyección que nos aporta, falta algo.

    Tu trabajo es tu creación. Tu gran obra. Tu trabajo eres tú. Si maltratas tu trabajo, te maltratas a ti mismo. Cuando acabes algo, míralo y piensa: ahí hay algo de lo que soy.

    Separar la humanidad, el amor del trabajo me parece un poco salvaje. Y a mí, personalmente, me huele a personas que no son capaces de manejar la incertidumbre, la frustración, el miedo y la vergüenza, entre otras emociones. Me recuerda al adolescente que asegura que el sexo contrario es malvado y peligroso, porque no obtiene el amor que desea.

    La relación con el trabajo, con la profesión, es como el amor. Intensa, apasionada y por tanto, peligrosa en tanto en cuanto descubre flancos sensibles. Pero para eso somos (o estamos siendo) adultos: para gestionar emociones.

    Así que no lo compro.
    No compro que no sea bueno poner el alma en mi trabajo. Mi cariño, mi espíritu: Todo lo que soy. Como un artesano, cada día, cada hora está ahí, reflejada.
    ____________________________________________________________________

    Y por cierto: ¿Qué cosa es ser profesional?
    Además de cumplir con tu palabra y con tus obligaciones … ¿qué más lleva en el paquete la palabra “profesional”?

    Pues un ejemplo de lo que no debería llevar, son algunas frases que oigo y con las que cerebro dispara a matar, sin compasión:

    “Yo hago mi trabajo y ya está”.
    (Veo que aprecias tu obra, y te respetas a ti mismo, sí.)

    “No, es que es sólo trabajo”.
    (Nada es solo nada. Y si lo es, no estás dando 100% ni de lejos.)

    “Tú cumple tu horario y olvídate”.
    (Por supuesto, si tengo una idea buena fuera de horario, para qué voy a explorarla y a analizarla. Vaya a ser que estemos generando una situación de gana-gana, y !eso no puede ser!.)

    “Las emociones hay que dejarlas fuera”.
    (Lo que hay que dejar fuera son las pamplinas. Y los politiqueos. Y los enredos.)

    ____________________________________________________________________

    Ya basta, digo yo. Ya basta de tanta tontería y de tanta mediocridad autoimpuesta. Que a mí me gusta mi trabajo. Que me inspira y me divierte y que si no le pusiera mi alma entera, sería una condena, no no sería mi trabajo.